Mantén pulsado para estirar el palo, suelta para que caiga como puente.
Tu personaje está en el borde derecho de una plataforma, con un hueco hasta la siguiente. Mantén pulsado en cualquier punto del campo de juego: un palo crece hacia arriba desde el borde a un ritmo constante de 320 píxeles por segundo, así que cada décima de segundo que mantienes añade 32 píxeles.
Suelta y el palo gira 90° en sentido horario en aproximadamente un tercio de segundo y cae sobre el hueco. Su longitud queda fijada en el instante exacto en que levantas el dedo, no en el siguiente refresco de pantalla. Si el toque se interrumpe —por ejemplo, por un gesto del sistema desde el borde de la pantalla—, el palo cae con la longitud que tenga, como si hubieras soltado.
• Si la punta cae SOBRE la siguiente plataforma —en cualquier punto entre su borde cercano y el lejano— cruzas hasta el borde lejano y sumas +1. Acertar en el centro no da nada extra.
• Demasiado corto → caes por el extremo del palo
• Demasiado largo → pasas la plataforma y caes por el otro lado
Los huecos se ensanchan y las plataformas se estrechan al subir la puntuación. El primer hueco mide 50–110 píxeles y la siguiente plataforma, 60–100 de ancho. Cada punto suma 2 píxeles al hueco mínimo posible y 4 al máximo, mientras que el ancho mínimo y el máximo de las plataformas bajan 0,6 y 0,8 píxeles. Con 55 puntos todos los huecos miden al menos 160 píxeles; con 64 las plataformas más estrechas miden 22, y con 80 incluso las más anchas se quedan en 36. A partir de ahí la dificultad deja de subir: huecos de 160 píxeles hasta cerca del 70 % del ancho del campo y plataformas de 22–36 píxeles. Con una de 22 píxeles, el margen entre corto y largo es de menos de una décima de segundo (unos 70 ms).
No hay reloj: nada se mueve hasta que pulsas, así que puedes tomarte todo el tiempo que quieras para medir cada hueco. Las pulsaciones mientras el palo cae o el personaje camina se ignoran. Un solo fallo termina la partida; la tarjeta de resultados muestra entonces tu puntuación y tu récord personal, más un botón del Salón de la Fama si cruzaste al menos una plataforma. Tocar Nuevo a mitad de partida la termina de la misma forma.
Objetivo: cruzar tantas plataformas como puedas.
La longitud lo es todo, y la única forma fiable de juzgarla es mirar la siguiente plataforma, no el palo que crece. Localiza el borde cercano de la plataforma lejana y su centro mientras mantienes pulsado, porque la zona de aterrizaje segura es toda esa anchura: apuntar al medio te da margen tanto por el lado corto como por el largo en vez de jugártela al borde exacto.
Soltar es instantáneo, pero tus ojos necesitan un momento para confirmar, así que comprométete con la longitud que leíste en lugar de dudar mientras el palo cae. Según sube la puntuación los huecos se ensanchan y las plataformas se estrechan, convirtiendo un objetivo generoso en una astilla, así que la precisión importa más que la velocidad siempre. Desarrolla un tacto de cuánto se traduce un "mantener" en un hueco dado y fíate de ese sentido calibrado antes que de una suelta temprana por pánico.
Convierte las distancias en tiempo de pulsación. Para caer justo en el centro, el palo debe cubrir el hueco más la mitad de la siguiente plataforma, lo que en los primeros saltos supone mantener pulsado entre un cuarto y medio segundo, aproximadamente; incluso los huecos más anchos del final piden solo alrededor de un segundo. Una marca tenue justo debajo de la superficie de la siguiente plataforma señala su centro exacto: úsala como objetivo en lugar del borde cercano. Pulsa en la parte baja izquierda del campo para que el pulgar nunca tape el hueco ni la plataforma que estás midiendo.
No esperes a que la punta «llegue» a la plataforma. El palo crece hacia arriba mientras el hueco se extiende a lo ancho, así que nunca hay un momento en que se toquen a la vista: estás comparando una longitud vertical con una distancia horizontal. Calcula primero el hueco, elige un punto a esa misma altura por encima de tu personaje y suelta un pelín antes, porque el palo sigue creciendo mientras tu vista y tu dedo reaccionan. Una décima de segundo de duda añade 32 píxeles, más que todo el ancho de las plataformas más estrechas del final. Y no te fíes del ritmo: cada hueco y cada ancho se sortean de nuevo, así que la sincronización del salto anterior no te dice nada del siguiente.